Curiosidades del galgo italiano que te sorprenderán

7 agosto, 2019 - Marta Benayas

Cada perro es un mundo. Aunque generalizar no es lo más adecuado y cada uno tiene su propio carácter, lo cierto es que dentro de la gran diversidad de razas que existen cada una presenta una serie de rasgos similares que facilita mucho el trabajo a la hora de su identificación o estudio.

En este artículo vamos a hablar del galgo italiano, un tipo de perro con cuya jovial personalidad y elegante físico cada día enamora a más personas.

Curiosidades sobre el galgo italiano

Como su nombre indica, está emparentado con el galgo y el whippet, aunque su tamaño es mucho más pequeño. Suele pesar en torno a los 4 kilos y medir unos 30cm de alto, otra de las diferencias más notables está en la forma de la frente, más redondeada.

Además de galgo italiano se le conoce como lebrel, palabra que proviene del francés que hace referencia a la caza de liebres que se atribuye a los ejemplares que corren mucho y tienen instinto de caza, como en este caso.

Son perros muy rápidos (Istock)

Es una raza muy antigua cuyos orígenes se relacionan con las culturas mesopotámicas y egipcias. De hecho se han encontrado algunos ejemplares de estos perros en tumbas de faraones.

En la época renacentista era una de las razas favoritas de la nobleza por su porte y elegancia por lo que no es raro verlo representado en muchas de las pinturas de la época.

Tal y como se mencionaba antes, es una de las razas que más corren y a pesar de su pequeño tamaño no tiene dificultades para saltar, brincar y superarse a sí mismo en cada carrera. De hecho, puede alcanzar la misma velocidad que los galgos grandes de unos 60km/h. Al ser bastante nerviosos el cuerpo les pide movimiento a todas horas, así que si te planteas tener uno quizás debas tener en cuenta que te tocará salir a pasear largas horas.

Su constitución es delgada (Istock)

En cuanto a su carácter, aunque sean bastante activos en casa son muy cariñosos y les gusta la tranquilidad. Los niños les encantan y en ellos encontrarán el compañero de aventuras perfecto.

Su pelaje es muy corto y fácil de mantener, con un baño cada 3 semanas será suficiente. Eso sí, es importante que lo cepilles con regularidad.

Debido a su constitución delgada y su pelaje suelen ser bastante frioleros, así que en invierno una mantita y jersey no están de más.

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