Cómo limpiar correctamente la dentadura de mi caballo

7 agosto, 2019 - Marta Benayas

Los caballos junto con los perros y gatos son los animales domésticos favoritos. Ya sea por su personalidad, su imponente físico o la gran cantidad de historias que hay relacionadas con ellos, lo cierto es que son de los más queridos.

Su cuidado y mantenimiento no son aptos para todos, de ahí que muchas personas que poseen un caballo deban recurrir a cuadras de alquiler y personal para que se encargue de ellos en exclusiva. Sin embargo, que no se conviva con ellos en la misma casa no significa que no haya que tener unos conocimientos previos sobre su cuidado y mantenimiento.

Si en otros artículos hemos hablado de cuáles son los alimentos les convienen, cómo es el modo en el que deberías cepillarles el pelo o incluso los nombres más populares, ahora vamos a hablar de un tema muy importante tanto para su salud como a nivel estético: la dentadura.

No hay duda de que los dientes de los caballos son uno de sus rasgos más significativos, pero mantenerlos limpios no es tarea fácil. A continuación te mostramos cómo debería ser el cepillado de dientes perfecto.

Una buena limpieza bucal es vital (Istock)

Cómo limpiar correctamente la dentadura del caballo

En primer lugar, hay que aclarar que a los caballos no les gusta que les toquen la boca y este tipo de limpieza, especialmente la de las muelas, es más conveniente que la lleven a cabo los veterinarios -o un odontólogo equino que tiene todo el instrumental necesario para que quede perfecto- sobre todo si tu caballo es de los que muerden.

Si vas a hacerlo tú mismo intenta elegir un momento en el que el caballo se encuentre tranquilo, por ejemplo después de un largo paseo cuando esté más relajado quizás sea un buen momento para proceder.

Sujeta la parte inferior para abrir su boca o si te resulta más fácil puedes introducir en su boca alguna barra o tubo que la mantenga abierta, de este modo evitarás más fácilmente que la cierre.

Con un cepillo ordinario -cuanto más grande, mejor- cepilla de arriba abajo prestando especial atención al nacimiento del diente y a los espacios interdentales.

Por último no te olvides de cepillar la parte en la que friccionan los superiores y anteriores.

Y ya que estás, revisa si tiene llagas o heridas en la boca provocadas por la embocadura del caballo para que un profesional se encarge de solucionarlo.

Tendrás que armarte de paciencia (Istock)

No te olvides…

Y recuerda, debes revisar el estado de su dentadura regularmente porque hay muchos alimentos –y también el bocado- que desgastan mucho los dientes y un problema bucal puede degenerar en la pérdida de apetito, flojera e incluso otro tipo de enfermedades así que no dudes en acudir a tu veterinario ante la menor señal de alarma.

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