7 situaciones que provocan estrés a tu hamster

7 noviembre, 2019 - Maria Aguirre

Una de las mascotas favoritas por los más pequeños y que los papás son más proclives a adoptar como paso previo para que toda la familia se vaya familiarizando con la responsabilidad que supone cuidar un animal en casa, son los hámsters. Requieren poco espacio y sus necesidades básicas son sencillas de cuidar, pero no creas que por ello puedes olvidarte de que los tienes bajo tu tutela. Ni mucho menos, son animales que necesitan a sus dueños porque, entre otras cosas, se estresan con facilidad. El motivo, es obvio: en libertad son parte de uno de los eslabones más débiles de la cadena de la naturaleza.

No tienen este problema en cautividad, pero de igual forma son una especie asustadiza, como le pasa al conejo, por ejemplo. Siempre están en alerta y son huidizos, por lo que es fundamental que les proporcionemos un ambiente cómodo y seguro para que su calidad de vida no se vea afectada en negativo.

Una vez asegurado esto, conviene conocer qué tipo de situaciones les pueden generar estrés en el día a día, porque muchas de ellas son evitables y tienen al ser humano como culpable simplemente por desconocimiento.

Una manipulación excesiva puede ponerles nerviosos(Foto: iStock)

Movimientos bruscos y ruidos fuertes

Al estar en permanente alerta, cualquier ruido fuerte o movimiento inesperado les puede provocar altos niveles de estrés. Ya sabes lo que debes evitar cuando estés cerca de ellos, pero también lo importante que es mantenerles en habitaciones tranquilas.

Manipulación excesiva

Más que excesiva, brusca. Y es que, de igual forma que no toleran bien los movimientos agresivos a su alrededor, tampoco se llevan bien con el ser humano que les trata con brusquedad. Esto significa que debes tener mucho cuidado con cómo los niños tratan a las hámsters. No son ni un trofeo ni un juguete; son animales delicados, y como tal hay que tratarlos, por favor.

Falta de distracciones

El hámster es activo y juguetón por naturaleza, así que necesita que incluyas algunas distracciones y formas de juego en su hábitat. La falta de actividad, el sedentarismo, es un gran enemigo de esta especie, que puede padecer estrés por ello. De ser así, la responsabilidad es plena del dueño, que no le habrá facilitado aquello que necesita el animal.

Otras mascotas

Sobre todo los primeros días de convivencia se pueden hacer muy duros para este animal si denota la presencia de algún otro animal más grande y ruidoso en la casa. Tendrás que habituarle a su presencia poco a poco, de ser este el caso de tu hogar. Paso a paso, el hámster se irá acostumbrado, pero si les introduces en un ambiente de ruido y caos junto a otras mascotas, sufrirán mucho estrés.

Falta de higiene

Este punto siempre lo recordamos cada vez que tenemos ocasión de escribir sobre cuidados básicos de la que especie que sea. Un animal necesita que su dueño le ayude a mantener limpio su hábitat, y más si es una jaula en la que pasa tanto tiempo la mascota, como es el caso de los hámsters. Limpia la jaula, elige bien los sustratos y cámbialos cuando corresponda. De esta forma, el animal se sentirá cómodo y plenamente adaptado.

Las enfermedades les hacen sentir incómodos (Foto: iStock)

Enfermedades

Cualquier ser vivo está incómodo cuando no está bien. El “síndrome del mal enfermo” también se da en los animales, y en concreto los hámsters pueden llegar a padecer estrés por alguna patología que esté afectando a su salud.

Hiperactividad por alimentación inadecuada

Cualquier detalle puede ser el desencadenante de un proceso de estrés en el hámster. También una dieta equivocada. Si no sabes qué come y en qué cantidades lo hace, infórmate bien desde el primer día de la mano de un especialista en la materia.

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