Cómo saber si tu mascota sufre depresión

17 octubre, 2019 - Maria Aguirre

Cuando hablamos de un término tan genérico como mascotas es muy complicado sacar conclusiones concretas sobre alguna materia. Por eso, si queremos analizar por qué un animal doméstico sufre depresión, y cómo detectarlo, es necesario delimitar dicho concepto a algo más concreto. Dicho de otro de modo, no es lo mismo un perro que un camaleón, porque, evidentemente, no son iguales los mamíferos que los reptiles ni se comportan de la misma manera.

Dado que la mayoría de las mascotas siguen siendo mamíferos pese al auge precisamente de los reptiles y a que las aves mantienen su importancia, vamos a centrarnos sobre todo en este grupo animal al que también nosotros pertenecemos. Esto no es casualidad que lo citemos, ya que viene a colación del tema que nos ocupa: los mamíferos, según una parte importante de la comunidad científica, tiene similitudes a nivel emocional con el ser humano, de ahí que no sea tan complicado darse cuenta de si algo no va bien.

Los mamíferos guardan similitudes emocionalmente con los seres humanos (Foto: iStock)

Si tu animal tiene una depresión, notarás los cambios, porque estos suelen ser llamativos. No existe ningún síntoma exclusivo de una patología de índole mental, pero por lo menos te pondrán rápidamente en la pista para ponerte en manos, junto al animal, de un especialista. Lo más habitual es que tu mascota deje de comer o lo haga mucho menos, percibas desinterés a nivel sexual y también dificultades a la hora de socializar, y también sería lógico relacionar depresión y aumento de las horas de sueño. En definitiva, si el animal sufre un problemas psicológicos su estado de ánimo estará mucho más apagado como regla general.

Estos rasgos son comunes a especies tan habituales como mascotas como el perro y el gato, que también puede expresar la depresión en otros detalles, por ejemplo la falta de higiene, derivada de un estado de ánimo apático. Tanto en un caso como en otro, dado que son especies que entienden bien las órdenes, lo recomendable es no enfurecerse con ellos en caso de detectar este tipo de síntomas, sino todo lo contrario. Lo conveniente es tratarles desde el amor y el cariño, teniendo mucha paciencia con ellos y sin insistir en las broncas.

Dejar de comer puede ser uno de los síntomas (Foto: iStock)

En el caso de las aves, también coinciden buena parte de los síntomas citados para los mamíferos relacionados con un estado depresivo, si bien en su caso se nota muchísimo que tienen un problema cuando dejan de comer e incluso de cantar, siempre y cuando sea una especie proclive a ello.
Como ves, no es difícil saber si un animal sufre una depresión o, como poco, una alteración del estado de ánimo; basta con mantener los ojos bien abiertos y acudir al veterinario a la mayor brevedad posible en caso de haber detectado un cambio de actitud o estado de ánimo.

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