5 pasos para domar a un caballo

29 octubre, 2018 - Maria José Sánchez Palomo

Es uno de los animales más hermosos del mundo y tenerlo como compañero de vida es un lujazo, no cabe duda. Si tienes un caballo al que quieres domar o estás pensando hacerte con uno, no te preocupes. Realmente para conseguir domar a un ser de estas características lo más importante es querer, tener la intención y las ganas, y buenas dosis de cariño, amor, respeto y paciencia. 

En este post te damos cinco claves para domar a un caballo. Como vas a comprobar, no es misión imposible. Al contrario, probablemente veas que no es tan complicado como habías pensado. Toma nota y llévalo a la práctica. Tiempo al tiempo y verás cómo consigues domar a un caballo.

1. Gánate su confianza

Debes hacerte su amigo, por lo que has de ir acercándote poco a poco. Debes dejar a un lado el miedo y los nervios, porque podrán percibir tus sentimientos y emociones, y cuando ya estés junto a él ponte a un lado, cerca de la cabeza para que te vea bien y pueda controlar tus movimientos. Dirígete a él con voz suave y cariñosa, que note que vas en son de paz y que solo quieres ser su amigo. 

2. Ponerle el cabestro y la embocadura

Para empezar debes mostrarle ambos utensilios, para que no tenga miedo a lo desconocido. Acércaselo, que lo vaya oliendo, y después se lo pones poco a poco. De manera gradual ve trabajando con él poniéndole ambos objetos. Como ya te comentábamos antes, hay que hacerlo lentamente y que te tenga a la vista. Si ves que no le gusta al principio no te preocupes, déjalo descansar y prueba otro día. Cada animal es diferente y puede ser que alguno necesite más tiempo que otro para familiarizarse con el cabestro y la embocadura.

3. Usar el ramal para que te reconozca como guía

El ramal ha de colocarse en el cabestro y por supuesto vas a necesitar nuevamente paciencia y unos días al menos para que se familiarice con esta manera de trabajar. Haz sesiones cortas en las que mantengas una distancia de al menos 18 metros. Es con el ramal que vas a mostrarle las primeras cosas, que aprendas lo que es ir hacia delante, hacia atrás, pararse o estar de pie. No seas brusco y apuesta siempre por el mimo y el cuidado para que se familiarice con esas órdenes. 

4. Hora de la montura

Llega uno de los momentos clave, ponerle la montura y subirse a él. Ve acariciándolo y acércasela, que la reconozca y la huela. Después se la pones, la abrochas y la dejas lista. Paséalo con ella puesta. A continuación sube, poco a poco. En caso de que consideres que no está preparado para ello, lo mejor es dejarlo para más adelante. Nunca olvides, como ya te reseñábamos anteriormente, que cada caballo es un mundo y no se tarda lo mismo en domar  a unos que a otros. Dependerá del animal en cuestión. 

5. Salir a pasear

Si has conseguido subirte a él, ¡enhorabuena! Toca ahora que se vaya familiarizando con los paseos y que los disfrute tanto como tú. Es importantísimo el bienestar animal, así que no dudes en premiarlo, acariciarlo, darle mimos y reconocer el trabajo que está realizando. ¡Te lo agradecerá!

Todo es cuestión de tiempo, la verdad. El caso es que, aproximadamente, la media de tiempo que se invierte en domar a un caballo es de un año aproximadamente así que, ¡a por ello!

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