5 motivos por los que tu hámster necesita tranquilidad

14 enero, 2019 - Maria Aguirre

Los hámsters son animales que muchas personas adquieren porque consideran que son aptos para hogares principiantes en el mundo de las mascotas o porque los niños van a disfrutar mucho con ellos. Sin embargo, estamos muy equivocados, ya que no son precisamente la mejor adquisición en ninguna de estas dos circunstancias.

1. Son nocturnos

De entrada, estos pequeños animales requieren mucha tranquilidad porque son nocturnos. Ellos se activan por la noche, de manera que el ajetreo diurno les perjudica gravemente. Y en un hogar con niños lo más normal es precisamente que sea en esa franja cuando haya más actividad. Lo más normal encima es que quieran cogerle y manipularle, algo que ya de por sí no les gusta, así que es habitual que muerdan y arañen si se dan estos casos, ya que son sus armas para hacer llegar el mensaje de que están incómodos.

Su pequeño tamaño y su actividad nocturna hacen que necesite tranquilidad (Foto: iStock)

2. Son asustadizos

Por lo tanto, el hámster no es un juguete, de manera que no se trata de un animal que conviva muy bien con críos. Son mascotas que requieren de un alto nivel de tranquilidad y sosiego en el entorno de su hábitat porque también son asustadizos.

3. Son poco sociables

No empatizan demasiado bien con los seres humanos, lo que obliga a sus dueños a tener mucha paciencia para ganarse su confianza. De hecho, los hámsters son tan poco sociables que para colmo prefieren vivir solos que acompañados de otros sujetos de su misma especie, con los que suelen pelearse por el mismo espacio. Únicamente se deben mezclar con miembros del sexo opuesto en la época de apareamiento y nunca por un período que supere la recomendación que te dé tu veterinario de confianza.

4. Son pequeños

Ese carácter miedoso, algo que probablemente tendrá que ver con su escaso tamaño, debe ser muy tenido en cuenta también por parte de los adultos de la casa, que muchas veces tendemos a colocar sus jaulas en lugares excesivamente ruidosos y de paso. Lo mejor es darles un espacio relajado, sin música estridente de fondo ni muchas personas a su alrededor formando bulla. Son animales activos en un horario muy diferente al nuestro y muy poco sociables. Es interesante sacarlos de la jaula a ratos pero siempre con todo muy controlado y con un nivel escaso de ruido.

Son animales muy asustadizos y miedosos (Foto: iStock)

5. Su esperanza de vida es corta

Si no somos responsables con las necesidades del animal le produciremos unos niveles de estrés altísimos que sin duda alguna repercutirán en su salud de manera muy negativa, hasta el punto de poner en riesgo su vida. Su esperanza de vida es de máximo cuatro años, pero está demostrado que son mascotas que se estresan con mucha facilidad y que esto repercute en su calidad de vida, así que lo mejor es no achucharlos demasiado, proporcionarles un ambiente relajado y disfrutarlos mediante la observación fundamentalmente.

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