Gato Sphynx VS levkoy ucraniano: conoce sus diferencias

5 septiembre, 2019 - Maria Aguirre

Las redes sociales son un factor decisivo para las modas en los tiempos que corren, de esto no hay duda. Es tal su impacto que incluso se nota mucho en los tipos de razas de animales que más se adoptan como mascotas. Sobre todo, es decisivo si una celebrity o influencer decide acoger en su vivienda a algún perro o gato con alguna peculiaridad. Lo hemos visto con el gato scottish fold de Ed Sheeran y también con el caso que se ha hecho viral de la capitana de barco Kate McCue, que viaja por todo el mundo de la mano de su gato esfinge llamado Bug Naked.

Precisamente este último caso es un claro ejemplo de lo mucho que se ven ahora individuos de las razas de gato denominadas comúnmente ‘sin pelo’. De hecho, la mayoría de la gente se cree que es una única raza la que tiene esta imagen tan característica, cuando en realidad son varios los gatos que presentan solo una pequeña capa de pelo, muy fina, sobre su piel, de manera que al ojo humano parezca que están desnudos de pelaje.

El gato esfinge es muy tranquilo y sociable (Foto: iStock)

Para que puedas hablar con propiedad si sale la típica conversación que deriva en temáticas tan peculiares como esta, te vamos a ayudar a diferenciar a dos de las más comunes razas de gato ‘sin pelo’: el sphynx (o esfinge) y el levkoy ucraniano.

El gato esfinge, el más famoso de este tipo de mininos, nació en Canadá en los años 60 como consecuencia de una mutación genética recesiva de alguna raza sobre la que no hay consenso, si bien muchos expertos consideran por diferentes motivos que podría ser un devon rex.

Lo más curioso del sphynx -no confundir con el Don sphynx o Donskoy, que es otra raza similar- es que su carácter es totalmente distinto a lo que su imagen proyecta. Se trata de un animal muy tranquilo y sociable, al que le gusta el trato con los seres humanos. Además, son fuertes en lo que a la salud se refiere, siendo el frío su talón de Aquiles por motivos obvios. Por este motivo, debido a la ausencia de pelaje, les gustan los lugares acogedores y suelen comer más que la media del resto de gatos, ya que así recuperan las carencias que tienen por la falta de pelo frondoso y largo.

El levkoy ucraniano, por su parte, se diferencia ya de entrada con el sphynx en su origen, del que su apellido da muchas pistas. Efectivamente, se atribuye su desarrollo a la experta en felinos Elena Biriukova en Ucrania, que lo consiguió al mezclar un Donskoy y un scottish fold, ambos ya citados por distintos motivos en este texto anteriomente. Su rasgo físico más diferenciador, más allá de la apariencia de que no tenga pelo, son sus orejas, que son heredadas genéticamente del scottish fold.

Por lo demás, físicamente no se diferencia mucho del sphynx, excepto en que su cuerpo es menos afilado y esbelto, también por herencia de uno de sus ‘padres’, el propio scottish fold, que es un gato más redondo en cuanto a su forma.

El levkoy ucraniano se consiguió al mezclar un Donskoy y un scottish fold (Foto: iStock)

Hay algunos detalles más en los que no coinciden, como por el ejemplo la gama de colores en los que pueden existir ambos, y también la forma de los ojos, redondos en el levkoy y ligeramente almendrados en el esfinge, pero basta con mirarles las orejas para saber que estamos hablando de gatos diferentes. Piensa que el sphynx las tiene grandes y puntiagudas, todo lo contrario que el levkoy ucraniano, cuyo carácter, por cierto, se asemeja al del gato esfinge, ya que también es dócil y tranquilo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.