4 consejos cuando tu gata tiene la regla

1 febrero, 2019 - Maria Aguirre

Muchas personas creen que la menstruación en las gatas es similar a la de los perros pero la realidad es que no tiene mucho que ver ya que en las felinas el celo funciona de una manera muy diferente, como vamos a tratar de explicar en el caso de las gatas.

Estos mamíferos tienen un celo estacional, que suele coincidir con primavera y otoño. Es sencillo determinar si una gata está en una de estas fases o no porque sus síntomas son bastante evidentes en cuanto a comportamiento, ya que, por ejemplo, suele tener menos apetito y en cambio mucho más receptiva al contacto físico. A partir de los ocho meses, que es cuando suelen pasar su primera etapa de celo, tendrás que estar atento a tu animal si no está castrada, porque tendrá dos períodos de celo anualmente que requerirán especial atención.

Trata de crear un clima de relajación y confort a tu gata (Foto: iStock)

Debes saber en primer lugar que las gatas no manchan durante estos períodos de celo, por lo que no hablamos de una menstruación, que es lo que tenemos todos en mente cuando hablamos de regla. Lo que ocurre, en cambio, es que suelen marcar el territorio en el que viven con orina. Es por esto que tendrás que estar preparado para ello. Por un lado, mantén todavía más limpio su arenero, y por otro, intenta conseguir que la gata deje de orinar en los lugares donde lo hace con algún tipo de spray que repela el olor.

El estrés que sufren las hembras durante el celo no puede ser evitado, pero sí aliviado, facilitando al animal un clima de relajación, tranquilidad y confortabilidad. Muchos amantes de los gatos incluyen en la zona de confort de la gata una mantita caliente o algún otro artilugio que emita calor porque suele relajarlas. Por supuesto, además de este tipo de detalles, lo que más notará tu gata es el cariño, así que debes estar si cabe todavía más pendiente de ella, necesita mimos en dosis extras a las habituales.

Ten cuidado en los periodos de celo si no quieres que se quede embarazada (Foto: iStock)

Por último, es importante que limites bastante la libertad del animal durante estos períodos si no quieres llevarte un susto en forma de embarazo. Dependiendo del espacio en el que cohabitéis, la gata en cuestión será más autónoma o menos, pero si en tu caso es de esas casas en las que los animales pueden entrar y salir cuando quieran porque así lo permite el entorno, deberás extremar las precauciones para evitar salidas de la gata cuando está en celo, porque lo más probable es que si lo hace acabe dando fácilmente con un macho que la deje preñada.

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