Cómo tratar el Alzheimer de nuestros perros

30 enero, 2020 - Marta Benayas

Los perros son mucho más parecidos a las personas de lo que pueda parecer a simple vista, y desgraciadamente con el tema de las enfermedades también. Igual que sucede con nosotros, nuestros peluditos pueden sufrir alteraciones neurodegenerativas, como el caso del síndrome de disfunción cognitiva (SDC), conocido también como el Alzhéimer de los perros.

Si sospechas que tu mascota lo puede padecer, te daremos algunas pautas para que puedas identificarlo, así como su tratamiento posterior.

Síntomas

Esta enfermedad suele aparecer en perros a partir de los 7 años de edad, y aunque al principio los cambios son muy sutiles, más tarde se vuelven más perceptibles e intensifican. Algunos de los más relevantes son:

-Desorientación: tanto en casa como en la calle.

-Cambios en los ciclos de sueño: suelen dormir más horas de lo habitual y en franjas diferentes. Suele ser muy común que lo hagan durante todo el día y se despierten por la noche.

Es importante que el animal siga con sus rutinas (Istock).

-Disminución en la interacción: con esto nos referimos a que es menos cariñoso, no juega tanto como antes y prefiere estar solo. También es menos efusivo que antes y se muestra más distante.

-Se vuelve olvidadizo: no recuerda por ejemplo que tiene que hacer sus necesidades en la calle, tampoco se acuerda de sus juguetes favoritos ni de las rutinas que suele seguir en el día a día o incluso se pierde por casa.

Tratamiento

Por mucho que tu mascota presente algunos de estos signos, tendrá que ser diagnosticado por un veterinario con las pruebas pertinentes. Los fármacos más empleados suelen ser los inhibidores de la monoaminoxidasa B, la propentofilina (que aumenta el riego sanguíneo) y la selegilina, siendo este el último uno de los más empleados ya que se cree que es el que menos daña a la corteza cerebral.

La dieta también se vuelve crucial, y será importante que añadas piensos o alimentos que contengan Omega 3, vitamina E o B6, con alto poder antioxidante (que además harán que se sienta mejor en general puesto que ayudan a fortalecer las articulaciones).

Y recuerda, los perros son animales de costumbres, y especialmente en estas situaciones es más que nunca necesitan seguir con sus horarios preestablecidos. Por eso intenta ayudarlo a que siga con sus rutinas y muéstrate más paciente que nunca.

Tu veterinario será el mejor consejero (Istock)

-Prepara un entorno cómodo que le facilite el descanso por la noche.

Juega con los olores en la casa para evitar que se pierda. Por ejemplo, puedes poner una mantita que le guste en las habitaciones que más suela frecuentar para que no se pierda.

Sácalo con más frecuencia para que así no pierda la costumbre de hacer sus necesidades en la calle y haga algo de ejercicio, así descansará mejor.

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