Cómo limpiar bien tu tortuguera

6 julio, 2018 - Maria Aguirre

Las tortugas son animales de compañía tranquilos y de fácil cuidado, por lo que son una buena opción para principiantes. Uno de los detalles importantes para que su calidad de vida sea la mejor posible en cautividad es la higiene de su hábitat. Limpiar bien el acuaterrario es sin duda alguna la labor más importante además de suministrarles la comida correspondiente.

Son animales que generan suciedad porque comen en distintos sitios dejando restos de sus manjares por todo el acuaterrario, y tampoco hacen sus necesidades siempre en el mismo lugar. Estos dos detalles suponen que sea muy importante tener un buen filtro incorporado a la tortuguera de manera que ayude a mantener el agua lo más limpia posible y evitar que los animales tengan que lidiar con sus propios restos.

El filtro debe tener la potencia suficiente para el acuaterrario elegido, ya que variará según sea la capacidad en litros de éste. En ocasiones va incorporado dentro de la misma tortuguera, pero también hay modelos externos, que suelen tener más fuerza que los primeros, aunque también son generalmente más costosos. Son la mejor elección en el caso de que su espacio sea grande.

Es clave en la limpieza del hábitat de la tortuga el filtro junto al sustrato, que también hará las veces de filtro. En ambos casos es importante elegir bien porque será clave a la hora de limpiar mejor y de forma más cómoda la tortuguera cuando llegue el caso.

En cuanto a la limpieza específica del recinto, en primer lugar es fundamental repasarlo tras cada comida del animal. Si dejas que se acumule la suciedad llegará un momento que tendrás que esforzarte mucho más en la limpieza del mismo. En cambio, si quitas los restos después de cada comida, no solo no tendrás que hacer limpiezas a fondo tan a menudo sino que mantendrás más limpia a diario la tortuguera.

Decidas llevar a cabo este consejo o no, las limpiezas a fondo son necesarias periódicamente. Para ello, deberás retirar a la tortuga a un acuaterrario de recambio que presente las condiciones más parecidas aunque sea a pequeña escala. En su defecto, puedes retirarla a un recipiente que no sea una tortuguera, pero es más conveniente lo primero para que no sufra con el cambio aunque éste sea puntual.

A continuación, desconecta todo aquello que sea eléctrico y procede después a retirar todo el agua de la tortuguera. Recuerda que el filtro puede devolver el agua hacia dentro así que es importante asegurarte de que lo hace hacia el exterior hasta quedar todo vacío. Una vez retirada el agua, y también el sustrato y cualquier otro elemento que tengas dispuesto en el habitáculo, es el momento de ponerse los guantes y pasar a la acción.

Necesitarás un jabón común que no sea aromático, agua, un cepillo que se adapte a la forma de la tortuguera y un trapo, esponja o similar. Disuelve el jabón en un barreño pequeño con agua caliente y comienza a aplicarlo por todas las paredes del acuaterrario. Además, es interesante repasar con un cepillo tanto el sustrato como el resto de elementos y asegurarte de que penetra bien el agua caliente con jabón en ellos. De esta forma no dejarás restos orgánicos que después volverían a la tortuguera si no se retiran durante la limpieza.

Aclara con agua todo y deja que se seque al aire en una zona ventilada, especialmente si eres de los que prefiere utilizar productos como la lejía, algo que en principio no debería ser necesario. Una vez se seque, coloca todos los elementos de nuevo, añade agua nueva, deja que repose unas horas e introduce de nuevo al animal en su hogar. No te olvides de lavarte a conciencia las manos con agua y jabón antes y después de maniobrar con las tortugas y su tortuguera.

2 respuestas a “Cómo limpiar bien tu tortuguera”

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