Como cuidar a tus gusanos de seda

19 febrero, 2019 - Maria José Sánchez Palomo

¿Quién no ha tenido gusanos de seda de pequeño? Probablemente hayan sido la primera mascota de muchas personas, ¿verdad? Si en estos momentos tienes estos seres tan delicados en casa, queremos ayudarte a cuidarlos para garantizar su bienestar y desarrollo. Lo cierto es que no tiene gran misterio el cómo conseguir mantenerlos y que se conviertan en mariposa pero hay varios factores importantes a tener en cuenta… Para empezar, comenzar su crianza, siendo la primavera el momento más óptimo para ello. El mes de marzo está a la vuelta de la esquina, así que aprovecha el momento, infórmate bien y, ¡a criar gusanos de seda!

Uno de los aspectos clave es su alimentación. Si te preguntas qué tipo de comida es la mejor para estos insectos, la torera es la respuesta. Hazte con hojas de morena –las encontrarás fácilmente en campos y jardines o, llegado el caso, puedes comprarlas– y cámbialas con relativa frecuencia. Según el clima en el que vivas así serán esta. En lugares especialmente calurosos deberías ponerles hojas nuevas al amanecer y antes de irte a dormir. 

Los capullos de los gusanos de seda, donde se produce la metamorfosis (iStock).

A la hora de retirar las hojas que ya no sirven y de limpiarles el habitáculo que les has preparado para que vivan, ten cuidado con los gusanos. Son muy frágiles y hay que tratarlos con mimo y cariño. Si tienes peques en casa ya sabes, mucho ojo que ellos no controlan su fuerza y es probable que los aprieten más de lo recomendable y terminen por dañarlos. Respecto al mejor sitio para crearles su vivienda, se puede utilizar tanto cajas de zapatos, cajas de cartón, como un táper. Sea lo que sea, hay que hacerle agujeros en la tapa para que obtengan el oxígeno. Por supuesto, limpieza e higiene para que estén en buenas condiciones. 

Poco a poco verás como tus gusanos de seda van creciendo y finalmente buscan su lugar para hacer el capullo. Por lo general se colocan en las esquinas de la caja que estés utilizando para guardarlos. Irán haciendo su capullo de seda –tardan en torno a cinco días– y finalmente eclosionan en mariposas. Estas no necesitan comida alguna, subsisten de sus mismas reservas. Se aparean, ponen los huevos y… mueren. Empezaría aquí de nuevo el ciclo de la vida de los gusanos de seda así que anótalo todo bien por si quieres seguir criando estos seres tan curiosos durante un tiempo.

Las moreras son el alimento perfecto para los gusanos de seda (iStock).

Finalmente queremos añadir varios aspecto sobre cómo cuidar a tus gusanos de seda. Uno  de los más importantes es el número de gusanos que podríamos llegar a meter en una caja. Se recomienda no más de doce, para evitar el hacinamiento yq ue tengan espacio después para poner sus capullos. Para darles de comer, normalmente se dejan dos hojas por gusano, teniendo en cuenta que esta tengan el tamaño de la palma de una mano y deben estar secas. Señalamos este punto por si te decides a tener en el frigorífico guardadas reservas y vas sacándolas poco a poco. No hay problema pero deben estar secas, ni resto de humedad. Suelen durar alrededor de una semana en frío.

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