5 peligros de recortar las alas de tu pájaro

14 mayo, 2019 - Maria José Sánchez Palomo

En algunas culturas se le denomina aleatoria. En otras, clipping. En ambos casos, esta es una práctica que consiste en recortar las plumas de los pájaros con el objetivo de limpiarles la capacidad de vuelo. Como suele ser habitual, este sistema tiene tantos defensores como detractores y en este post queremos reseñarte cinco peligros de recortar las alas de tu pájaro.

1. Afectar a la estructura corporal de las aves

Con el consiguiente daño físico… En ocasiones se desconocen los límites existentes entre un recorte de plumas y el llamado mancado. Esta, que se suele llevar a cabo en zoos e instalaciones destinadas al mantenimiento de animales, consiste en mutilar el ala del pájaro, provocándole una herida. Es una fórmula prohibida en algunos países pero es clave saber dónde está la diferencia entre uno y otro sistema.

El anillamiento de aves es otra práctica extendida pero en este caso no daña al animal (iStock).

2. Afectar el estado anímico del animal

Las aves están destinadas a volar por lo que si se recortan sus alas para responder a los deseos humanos –normalmente esa práctica se realiza para evitar que los pájaros se escapen, para así poder dejarlos sueltos en casa, en el jardín o en los lugares donde se exhiban. Ellas no son ajenas a lo ocurrido y es obvio pensar que de una u otra forma eso les afecta a su estado de ánimo. 

3. Causar un trauma al pájaro

En los casos en los que ese recorte no supongan un daño físico para tu mascota, es posible que se le provoque un trauma difícil de reparar. Para realizar esta acción hay que asirlos con fuerza y eso hace que se sientan atrapados y que al final muestren cierta predisposición cuando intentes nuevamente atraparlo para tal o cual cosa. 

El hecho de asir fuerte al animal para recortar alas puede suponer molestias y provocarle un trauma irreversible (iStock).

4. Entorpecer el vuelo de tu mascota

Se supone que se recortan las alas a los pájaros para que su vuelo sea deficiente y no huyan del lugar en el que viven. Una de las consecuencias y peligros de recortar las alas de tu pájaro es que al final entorpeces su vuelo y se llega a provocar incluso que se les impida de manera definitiva que puedan retomar ese vuelo tan propio, natural y característico de estas especies. 

5. El animal cambia su carácter 

Teniendo en cuenta los daños que esta práctica les acarrea –bien dolor físico, traumas psíquicos o ambos–, suele ocurrir que les cambia la manera de ser. Se vuelven más agresivos y no quieren trato con las personas. Piénsalo mucho antes de llevar a cabo esta acción. 

Muchas personas se plantean recortar las alas de los pájaros para que vuelan libres pero controlados (iStock).

En España se prohiben estas acciones, lo que no quita que haya personas que, en la clandestinidad, sigan recortando las alas de sus pájaros. Es mejor establecer una legislación dura y clara que defina qué se puede y qué no se puede hacer y qué se considera maltrato animal y qué no. Sea como fuere, el recorte de alas no debería considerarse jamás una forma de tener suelto a tu pájaro en casa. Hay otras maneras de conseguir que vuelen tranquilamente en el hogar sin que salgan huyendo o causen daños en la vivienda.

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