La verdad sobre la sordera de los gatos albinos

15 agosto, 2019 - Maria Aguirre

Hay ocasiones en las que sería mejor no saber nada sobre una materia determinada que tener alguna ligera noción, porque estas suelen llevar a confusiones y, lo que es peor, directamente a errores que se pueden convertir en verdades universales que en realidad son falsas. Esto es lo que ocurre con lo que muchas personas piensan sobre los gatos blancos, al creer que todos son albinos. Esto no es así, y te lo vamos a explicar de forma breve pero muy clara para que podamos llegar a la cuestión central que queremos abordar en estas líneas, la sordera en los mininos albinos.

Es mayor la probabilidad de que exista sordera en un gato blanco (Foto: iStock)

La diferencia entre un gato blanco que no es albino del que sí lo es está en su genética, como seguramente puedes imaginar. Tienen similitudes entre ambos, evidentemente, pero son diferentes. El albinismo es una mutación cuya característica principal es la ausencia de melanina, el pigmento que actúa sobre el pelaje, la piel y los ojos. De ahí que los gatos albinos tengan el pelaje completamente blanco y la piel rosada, sin ninguna mancha. Esto no ocurre con todos los gatos blancos, ya que un buen número de ellos tienen otros colores en su pelaje y también lunares o manchas en la piel. Además, sus ojos pueden variar -es el único color que permite que tengan todos los tonos posibles- de la escasa gama de colores en la que los tienen los albinos, casi siempre azules.

En los ojos es necesario detenerse más tiempo para hablar, ya sí, de la sordera en los gatos blancos, que pueden ser, o no, albinos. La relación entre ojos azules y sordera no es infalible pero es altamente probable, y esto no es un milagro que la ciencia no pueda explicar. De hecho, se sabe que el color azul de la mayoría de gatos albinos se debe a la ausencia en ellos de tapetum lucidum, esa capa situada en la parte posterior de los ojos que es, entre otras cosas, la responsable de que estos brillen en la oscuridad. Pues bien, la sordera se puede presentar de forma más habitual en los gatos con ojos azules en los que domina el gen W. Algunos expertos cifran en un 20% mayor la probabilidad de que exista sordera en un gato blanco de ojos azules, sea albino o no.

Antes de entrar en narraciones que tienen más que ver con el ámbito científico, en las que es complicado no perderse, incluso para el que trata de ser didáctico y conciso al escribirlas, vamos a explicarlo de la manera más simplificada posible: lo que ocurre con el gen dominante W y los ojos azules es que las células que deben actuar sobre esa zona, y también sobre el oído, no lo hacen de forma adecuada, generalmente porque ni siquiera llegar a alcanzarla. Eso genera el color azul de los ojos, provocados por otras células que sí actúan en ellos, y la sordera.

Profundizando en ello, ya sí con lenguaje algo más técnico, se trata de una patología inoperable porque ocurre en la fase embrionaria del gato. Durante este proceso se forma la cresta neural, que es la zona que provee de células al embrión. De esas células madre van naciendo otras con funciones concretas; entre ellas, los menoblastos, encargadas de dar el color, de las que, a su vez, nacen los melanocitos, que deben sintetizar la melanina pero también ayudar a la correcta formación del sistema auditivo. Su función es clave porque afecta al color de los ojos pero también al funcionamiento del oído, de ahí que, por un fallo en el proceso provocado por el gen W, al no poder ocupar toda la superficie del cuerpo del animal que deberían, se produce sordera y color azul en los ojos.

La relación entre ojos azules y sordera no es infalible pero es altamente probable (Foto: iStock)

En el caso de los gatos que tengan heterocromía, un ojo azul y otro verde o amarillo, la probabilidad de tener sordera es mucho menor, y lo más normal es que sea parcial, siempre en el oído del lado del ojo azul, de ahí que se hable siempre de que estos dos rasgos, sordera y ojos azules, suelen ir de la mano.
Recuerda, en definitiva, como hemos tratado de aclararte, que no es necesario que el gato sea albino para padecer sordera. Es cierto que estos tienen, desgraciadamente, más posibilidades de sufrirla por su mutación genética, pero no es imprescindible.

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