8 razones por las que tu gato llora

7 noviembre, 2019 - Maria Aguirre

Cuando los expertos en animales hacen hincapié en la importancia de escuchar a nuestros compañeros de vida, se refieren a que debemos estar siempre alerta cuando tenemos una mascota en casa, pendiente tanto de su expresión como de su actitud y, sobre todo, de su lenguaje. Y es que la mayoría de las especies animales tienen su forma sonora de comunicarse. Es el caso de los gatos y sus maullidos, la mejor herramienta que tienen a su alcance para comunicarse con sus dueños. Tanto es así que recurren a ella por motivos muy distintos, tanto que suelen diferenciarse bien, especialmente a medida que conoces al animal.

Pueden ser de intensidad baja, media o de gran alarma. Todo depende de la razón que le haya llevado a llorar -mucha gente se refiere así de forma coloquial a cuando el gato maúlla de manera que parece que está llorando-; estas son las más comunes:

1. Hambre

El gato puede expresar su hambre con un maullido de pena, como si estuviera llorando. Probablemente no lo haga así en primera instancia pero a medida que no centra la atención de su dueño, es probable que recurra a este tipo de maullido para reclamar alimento.

El hambre es una de las necesidades básicas que les hace llorar (Foto: iStock)

2. Miedo

Es la más común entre distintas especies animales en cautividad. El perro también lo hace; si el animal tiene miedo o se siente solo, parecerá que llor, y sus maullidos, en cuanto te percates de ellos te generarán incluso un sentimiento de culpa de esos que te hacen sentir fatal. Lo bueno es que en este caso tiene fácil solución; darle cariño y atención durante un buen rato.

3. Demanda de atención

Una cosa es que el gato esté solo y entonces “llore”, y otra que no estándolo, los seres humanos con los que convive pasen, literalmente de él. Si es así, el gato también puede acabar demandando dicha atención mediante el maullido similar al lloro.

4. Necesidad

Hemos citado la comida como ejemplo aparte, pero también podría darse el caso de que el gato reclame cualquier otra necesidad. Una de ellas, por ejemplo, es que su arena esté sucia o que no disponga de agua. Si él está incómodo, te lo hará saber con sus gestos y ruidos.

5. Dolor

Si tienes un gato aventurero, algo habitual por otra parte, puede sufrir alguna caída o percance en forma de golpe o pequeña herida. En las zonas rurales también es habitual, si el animal vive en semilibertad, que tenga un enganchón con otro gato. Si necesita atención por el dolor, sea lo que sea lo que se lo esté generando, además de en su actitud y forma de moverse, lo hará saber a través del maullido de dolor, que también se asemeja al llanto.

6. Enfermedad

Cuando un animal está enfermo, la apatía y la falta de apetito suelen ser síntomas comunes, y en el caso de especies como los gatos puede ir acompañado también de ruidos que parecen llantos. Desde luego, si este es el caso, lo mejor es acudir raudo al veterinario de confianza.

Si el gato se ve cohibido es muy probable que empiece a llorar (Foto: iStock)

7. Estrés

Quizá no se parezca tanto al llanto como a un maullido más nervioso, pero podría ser que también exprese de este modo un gato alguna situación que le está generando estrés, como por ejemplo la falta de adaptación a un entorno nuevo.

8. Libertad de movimientos

Cuando encierras a un gato en una habitación, es muy frecuente que de repente empieces a oir un maullido en forma de llanto al otro lado de la puerta que generalmente va acompañado también de arañazos en la misma. Está claro, tu animal quiere que le abras y le dejes vía libre.

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