Todo lo que debes saber de la dieta BARF para perros

8 octubre, 2019 - Marta Benayas

Uno de los quebraderos de cabeza más frecuentes a la hora de convivir con nuestra mascota se encuentra en la elección de la alimentación. ¿Qué elegir?, ¿pienso blando o duro?, ¿le gustará? Los interrogantes son múltiples y para decantarse por uno u otro parece que haya que hacer un máster.

Independientemente de lo que escojamos, hay que estar atento al balance de nutrientes, que sean bajas en grasas y que cumplan con las exigencias alimentarias del animal en función de su peso, edad y condición física. Y sí, podemos afirmar que en las dietas caninas también siguen modas.

En los últimos meses mucho se ha oído hablar de la dieta BARF, pero, ¿sabes realmente lo que es? A continuación te enseñamos todo lo que debes saber.

¿Qué es?

BARF son las siglas de Biologically Appropriate Raw Food, que en español sería algo como ‘Alimentación Cruda Biológicamente Apropiada’. Tal y como su nombre indica, este tipo de dieta se basa en la alimentación que los perros consumían cuando todavía eran animales salvajes.

La teoría en la que se basa no es nada descabellada si se tiene en cuenta que la alimentación de hace miles de años no estaba procesada y era mucho más natural que los piensos de ahora, por eso precisamente es fácil encontrar la respuesta a por qué en aquella época en general los perros gozaban de una mejor salud.

Es rica en nutrientes y aboga por los alimentos sin procesar (Istock).

Beneficios

Al eliminar conservantes y todo tipo de componentes no naturales el animal tendrá más energía, se encontrará más alegre y mucho más sano. Algunos de los puntos a destacar son.

– Dientes más limpios, fuertes y sanos.
– Pelo más brillante, se evitará en mayor grado la caída (y olerá mejor).
– Mejor tránsito intestinal y disminución de los gases.
– Sistema inmunitario reforzado.
– Figura más definida y disminución de la grasa corporal.

Lo que debes saber

Los que defienden la dieta BARF abogan por dar a nuestra mascota los alimentos sin que estén apenas tratados para que así mantengan sus nutrientes intactos, desde las vitaminas a las enzimas y todo tipo de antioxidantes. Sin embargo, no todo sirve, se siguen una serie de porcentajes para que el equilibrio sea perfecto.

– 20% de carne magra
– 20% de vísceras y órganos
– 60% de huesos crudos
– 10% de verduras
– 5% de frutas (igual que con las verduras, nos referimos a las que son aptas para los perros).
– 5% de otros componentes suplementarios como alfalfa o yogur entre otros.

En cuanto a la cantidad, depende de cada raza y necesidades, pero suele ser en torno a un 2 o 10% del peso del animal. A modo orientativo, debes saber que las razas más pequeñas y las más jóvenes consumen más cantidad, igual que hay que tener en cuenta el ejercicio diario que realiza y si es más o menos nervioso.

Si tienes dudas, consulta a tu veterinario antes de recurrir a la dieta BARF (Istock).

Alimentos que se suelen utilizar:

Carnes: ternera, pollo, cordero, conejo, buey.
Huesos: cuellos, patas, alitas, cáscaras.
Órganos: hígado, vísceras, corazón.
Frutas: pera, plátano, manzana.
Verduras: patata, batata, calabaza, espinacas…

Modo de preparación

Hierve las frutas y verduras, trocea el resto de ingredientes y mézclalos con los huesos. Si tienes miedo de que tu perro se atragante puedes triturarlo todo como si se tratase de una papilla.
A la hora de almacenarlo te recomendamos que prepares una buena cantidad y lo congeles en bolsitas individuales, así te será mucho más fácil manejarlo y no tendrás que desperdiciar nada.

 

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