¿Los perros tienen cosquillas?

21 diciembre, 2020 - Maria Aguirre

La respuesta a la pregunta que nos hacemos es que, efectivamente, los perros tienen algo muy parecido a nuestras cosquillas. Se llama reflejo de rascado o ‘scratch reflex’ en inglés, y es una reacción natural involuntaria que tiene lugar, sobre todo, detrás de sus orejas, su lomo y su barriga. Como ocurre con los seres humanos, son zonas que concentran más cantidades nerviosas que otras, de ahí que les ocurra más en estas zonas del cuerpo que en otras.

Los perros tienen el conocido como reflejo de rascado (Foto: iStock)

Cuando esto ocurre, a menudo el perro lanza una especie de patada al aire y se rasca con intensidad, pero no lo hace conscientemente, sino que es la respuesta involuntaria que su cerebro emite al identificar el estímulo extraño en las regiones más sensibles de su cuerpo. Es al ver esa patada involuntaria cuando nos viene la pregunta a la mente de si los perros tienen cosquillas, porque el comportamiento es similar al nuestro cuando nos las hacen, aunque en nuestro caso no sea involuntario el protegerlos con las manos o retorcernos para limitar las cosquillas. Sí que son involuntarias, en cambio, las carcajadas que estas nos hacen emitir, muchas veces de forma exagerada e incontrolable.

Por lo tanto, cuando el reflejo de rascado se activa en el animal no se puede decir que sea exactamente igual que las cosquillas que todos tenemos en mente porque generalmente es una sensación incómoda que les lleva a rascarse y soltar alguna patada. Sin embargo, sí es posible encontrar un equilibrio cuando el perro está tranquilo y se deja acariciar por personas de su entorno cercano. Su expresión es la mejor pista para saber si ese nivel de cosquilleo sí le resulta placentero. Tampoco en esto hay mucha diferencia con respecto a los seres humanos, ya que los hay que no soportan las cosquillas, ni cuando son suaves.

En realidad, el reflejo de rascado tiene una explicación relacionada con la vida salvaje, como casi todo lo que ocurre en el mundo animal. Este movimiento de protección involuntario es necesario para los perros cuando viven al aire libre porque les sirve de barrera con posibles peligros o inconvenientes. Es el caso de insectos, parásitos, elementos naturales como las ramas o las hojas, incluso con residuos que no sean de origen natural.

Así, al detectar el cerebro el contacto con una superficie extraña, le indica al can que se proteja del mismo con una patada. Hay muchas ocasiones en las que el estímulo ajeno no conlleva peligro, pero en otras sí que podría suponer un problema para el perro, que de este modo está protegido.

Los perros hacen un movimiento de protección involuntario (Foto: iStock)

En caso de que detectes que tu perro se rasca de forma constante y se muestra agitado e incómodo, en ningún caso serán cosquillas, sino algo que le está provocando un picor en la zona concreta en la que se está frotando con sus patas, así que llévalo al veterinario por si tiene parásitos externos adheridos a su piel.

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