7 curiosidades del pastor australiano que te sorprenderán 

2 octubre, 2019 - Maria José Sánchez Palomo

Llaman la atención por sus preciosos ojos, siempre atentos y despiertos, expresivos y llenos de luz. Son además perros que se confunde en ocasiones con los border collie. Sin embargo, el pastor australiano es una raza canina con particularidades muy especiales y sorprendentes que hacen que te conquiste rápidamente. En este post queremos eso mismo, darte información y detalles en relación a estos animales tan mágicos y llenos de encanto así que, ¡toma nota!

1. Orígenes inciertos

Su nombre podría indicar que estos perros proceden de las Antípodas. Sin embargo, su origen se sitúa en América y son varias las teorías en torno a quienes fueron los antepasados de estos canes. Se dice que proceden de los Pirineos y que de allí se llevaron a finales del siglo XIX a Estados Unidos para trabajar en el campo, en explotaciones ganaderas. Otra de las historias en torno al lugar de donde realmente vienen sitúa esos primeros pasos de estos perros en Australia, a donde llegaron después para continuar expandiéndose la raza por Estados Unidos. Aquí es donde se fundó el primer club de criadores del pastor australiano, a mediados del siglo XX.

2. Sociables pero con reservas…

Son animales muy familiares, les encanta disfrutar de todos aquellos que forman su círculo directamente cercano. Son sociables, sin lugar a dudas, y así habría que definirlos. Sin embargo, para conseguir esa buena socialización es clave que se trabaje con ellos desde pequeños. Son un tanto reservados de primeras, así que apuesta por un adiestramiento continuado para que convivan sin problemas en tu entorno íntimo y personal.

Son muy sociables pero es importante adiestrarlos desde pequeños para que convivan en armonía con las personas (iStock).

3. Enemigos de la soledad

Son muy sociables, como decimos, por lo que no llevan bien quedarse solos durante mucho tiempo. Si no lo acostumbras desde pequeñito a esos ratos sin nadie en casa podría incluso desarrollar algún tipo de comportamiento destructivo. Pero vaya, que no cunda el pánico. Con un adiestramiento adecuado y habituándolo a ese tipo de situaciones no tendrás mayores problemas.

4. Mucho ojo: Salud de hierro pero vulnerables

Su fortaleza e imponente presencia física evidencia que estamos ante seres realmente fuertes y con una salud destacable. Eso no quita que sean especialmente propensos, como ocurre con otras razas caninas, a determinadas dolencias. Fundamentalmente se ven afectados en los ojos y en la cadera. Expertos en el pastor australiano destacan que suele sufrir trastornos oculares hereditarios, sordera y displasia de cadera. Esto es lo que le provoca mayores problemas de movilidad. Si optas por esta raza has de tenerlo en cuenta y consultarlo con tu veterinario de confianza para hacerle un seguimiento adecuado y detectar a tiempo cualquier problema o anomalía.

Son animales muy enérgicos y necesitan actividad física (iStock).

5. Enérgicos y con fuerte necesidad de actividad física

Esa fortaleza y vitalidad va acompañada siempre de la necesidad de que se les de ejercicio y una actividad física adecuada a ellos. Se recomiendan dos horas de deporte diario. Puedes salir a pasear y dejarlo correr, aprovechar los ratos en parques caninos para que se relacione y juegue con sus semejantes… Son realmente un portento y es por ello que muchas personas aprovechan para participar con ellos en agility y otras actividades específicas para mascotas de este tipo.

6. Alimentación: Dieta equilibrada

Siempre hacemos hincapié en la importancia de darle una comida adecuada a tu animal, nada de cederle parte de tu plato. Ellos han de tomar su pienso especializado y no salirse de las pautas de alimentación que te dan los profesionales según la raza. En el caso del pastor australiano, las pautas señalan que es importante ponerles de comer dos veces al día y que no les falte agua jamás. ¡Fundamental la hidratación de los perros!

7. Cuidar su melena

El pelaje del pastor australiano es una de sus principales señas de identidad. Suele tenerlo suave y fino, más cortos por la parte de las orejas, por la cabeza y en el frontal de las patas. ¿Cómo cuidar esta melena tan bonita? Con cepillarlo dos o tres veces por semana es suficiente. Especial atención cuando detectes que se le está cayendo más de la cuenta. 

La melena del pastor australiano se mantiene bien con dos o tres cepillados semanales (iStock).

Esperamos que este artículo te haya resultado de interés. Estas son apenas algunas de las curiosidades del pastor australiano, un animal precioso y cariñoso, inteligente y dócil, ideal para convivir con él en familia. 

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