Cómo mantener limpia la jaula de tu conejo

5 mayo, 2020 - Maria Aguirre

Una de las labores fundamentales que forma parte de la enorme responsabilidad que supone tener un animal doméstico a tu cuidado es proporcionarle en todo momento sus necesidades básicas: comida e higiene. Dentro de esta segunda cuestión, si la especie requiere de un hábitat cerrado para vivir la mayor parte del tiempo como es el caso de los conejos, mantener ese espacio limpio y aseado es una tarea primordial del dueño tanto para evitar que se convierta en un foco de bacterias como para no llenar la casa de malos olores.

Limpiar la jaula de un animal como este es sencillo, lo puede hacer cualquier persona, pero no por ello hay que relajarse ni estar pendiente de todos los detalles. Con estos consejos, nada se te quedará olvidado en el tintero:

El conejo necesita una jaula perfectamente aseada (Foto: iStock)

Material básico

Una pala facilita mucho el trabajo quizá más desagradable de la limpieza de la jaula de un conejo. Cualquier pala que se ajuste a las medidas de esta vale, como la que se usa para la higiene del arenero de los gatos, por ejemplo. Además, un estropajo con cara rugosa como el de fregar los platos, jabón algún desinfectante específico son los otros tres productos que debes tener a mano para dejar la jaula como los chorros del oro.

Frecuencia

Aspecto con el que conviene ser muy riguroso porque de lo contrario la suciedad se irá acumulando y será cada vez más costosa de eliminar. En cambio, si se hace una limpieza superficial a diario o cada dos días, la limpieza a fondo semanal será coser y cantar. Desinfectar se puede espaciar todavía algo más en el tiempo, una vez cada tres semanas o incluso un mes.

Limpieza superficial

Dentro de las limpiezas parciales, lo más importante es retirar todos los deshechos producidos por el animal, ya sean sus necesidades o cualquier resto orgánico que haya quedado en la superficie de la jaula por el motivo que sea. La pala es la herramienta que te facilitará el trabajo. Además, limpiar los utensilios en los que el animal coma y beba habitualmente y cambiar el sustrato son otras de las tareas que se deben realizar cada muy poco tiempo.

Limpieza a fondo

Además de los pasos mencionados en el punto anterior, una vez a la semana aproximadamente deberás enjabonar bien la jaula y limpiarla a fondo con el estropajo por todos los rincones. Una vez te hayas asegurado de que no te hay superficie de la jaula sin limpiar, el agua caliente es la forma adecuada para aclararla. El desinfectante puedes utilizarlo de forma superficial y reservar su uso a fondo para una limpieza cada tres semanas o un mes. En esta limpieza es básico poner énfasis en el suelo de la jaula, donde se concentran más bacterias, y también las rejillas y los bebederos. Para lo primero, puedes añadir a la lista de productos recomendados alguno que combata los olores potentes como el que deja la orina de los conejos.

Una limpieza a fondo semanal es imprescindible para su higiene (Foto: iStock)

Secado

Antes de colocar cada cosa de nuevo en su sitio y permitir que el animal vuelva a ocupar su jaula, asegúrate de que esta haya quedado bien seca, sin restos de humedad. Es en ese momento cuando podrás dar por concluido el proceso de limpieza de la misma.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.