Antiguos hábitos que debemos dejar de hacer con las mascotas

14 marzo, 2019 - Maria Aguirre

Los tiempos cambian y en muchos casos para bien, como es el caso del trato de los seres humanos hacia los animales, a los cuales cada vez entendemos y cuidamos mejor, e incluso promovemos leyes que les amparan. A menor escala, dentro de la convivencia con un animal, también hemos ido entendiendo que hay determinadas cosas que no debemos hacer con ellos porque no basta con adoptarles para nuestro gozo, sino que se trata de ser responsables de que tengan la calidad de vida más óptima posible en tu hogar. Esto, unido a los estudios de expertos que han permitido conocer mejor qué hábitos no son buenos por mucho que muchas personas creyeran que sí, hace que tengamos que desterrar definitivamente en la medida de lo posible determinadas actuaciones y decisiones que tomamos con las mascotas. Estos son algunos ejemplos.

Debes vigilar qué hace tu mascota y ayudarle a corregir malas costumbres (Foto: iStock)

Debes vigilar qué hace tu mascota y ayudarle a corregir malas costumbres (Foto: iStock)

No dejarles olfatear

No dejar olfatear a un animal, especialmente en el caso de los perros, es un error de manual porque ellos tienen desarrollado precisamente este sentido como ningún otro. Lo necesitan hacer, se lo pide su instinto y mientras no estén molestando a nadie, deberíamos dejarles hacerlo. Una cosa es que los vigilemos, les limitemos determinadas cosas y otra que les impidamos desarrollar lo que más les gusta. Si se ensucia, se lava al llegar a casa y listo.

Soltarles antes de saber qué hay en ese lugar

Este es un hábito que seguimos viendo en cualquier parque por ejemplo. No es bueno porque muchas veces no sabemos quién y qué está alrededor. Ni por la seguridad del animal ni tampoco por respeto a las personas que estén cerca en ese momento si es un espacio cerrado por ejemplo. Conviene siempre echar un vistazo para detectar los posibles peligros y luego soltarle.

No recoger las heces

Parece mentira que tengamos que citar esto pero todavía hay muchos dueños de mascotas que las sacan a la calle y no recogen sus heces. Esto es un hábito muy negativo con el medioambiente porque provocamos malos olores entre otras cosas, y sobre todo es también un riesgo para otros animales que suelen acudir a las heces por su olor. No cuesta tanto recogerlo, y si te cuesta, piensa que debes hacerlo. Es parte de la responsabilidad de tener un animal.

No dejarles socializarse en el caso de los perros

Los perros son animales que necesitan socializarse, de modo que es bueno que les dejemos contactar con otros perros. Al igual que en el caso del olfato, esto no nos inhibe de vigilarlos y protegerles llegado el caso, pero no debemos negarles de entrada lo que su instinto les pide.

Encerrarlos

Es muy típico que cuando les dejamos solos en casa a animales como los perros o los gatos, les encerremos en alguna habitación. Muchas veces esto será peor porque aunque controlarás los posibles daños en la casa podrás impactar en el estado de ánimo del animal. Lo mejor es intentar educarle y corrigerle, y dejar la casa lo mejor posible para evitar problemas, pero no encerrarles.

No corregir errores o hacerlo con violencia

En esto de tener una mascota nos encontramos con personas que les protegen en exceso y deciden no corregirles ni educarles en nada, y también a otras que, en un claro hábito anticuado, lo hacen con agresividad. Por favor, ni una cosa ni la otra. El ‘gris’, el término medio, siempre será lo más acertado en estos casos. Un animal que viva en casa tiene que ser educado, especialmente si está libre, como es el caso de los perros y de los gatos, pero evita la violencia a toda costa. Eso es cosa de otro tiempo desgraciadamente, y nunca se debe justificar, sino todo lo contrario.

Proporciónales un buen hábitat y trátales con cariño (Foto: iStock)

Proporciónales un buen hábitat y trátales con cariño (Foto: iStock)

No proporcionarles espacios amplios para vivir

Cuando adoptamos un roedor, un ave, una tortuga o cualquier reptil, es necesario crear previamente el hábitat que necesitarán para vivir. Hoy en día podemos encontrar jaulas lo suficientemente amplias y adaptables a lo que cada especie necesita, así que infórmate bien y sé responsable con este aspecto porque dependerá en gran medida de ello la calidad de vida del animal que adoptes.

Darles demasiados dulces

La alimentación es otro aspecto en el que se han cometido muchos errores en el pasado. El hábito de darles demasiados dulces o proporcionar por ejemplo comida apta para los seres humanos ha sido algo muy común hasta que nos hemos empezado a concienciar de que esto era un error. Cada animal requiere un tipo de dieta y todos pueden pagar con su salud el hecho de tomar una mala alimentación y también el exceso de dulce.

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