Cómo debe ser el acuario perfecto para una tortuga

20 octubre, 2020 - Maria Aguirre

Las tortugas son animales que mucha gente considera, sin haberlas tenido como mascota antes, que son muy fáciles de cuidar; que son el típico animal que se compra al niño que insiste en tener alguna especie en casa por aquello de no tener que bajar al perro. Suena duro, pero desgraciadamente es así en muchos casos. Y no es que sean el animal que más cuidados requiere, pero sí necesitan un mínimo de responsabilidad por parte de sus dueños, sobre todo con proporcionarle un acuario, su hábitat, limpio y acorde con sus necesidades.

Necesitan un espacio limpio que cubra sus necesidades básicas (Foto: iStock)

El tamaño depende del que tenga el animal y de cuántas vayan a convivir. Aproximadamente, si va a ser la casa de una tortuga pequeña un acuario de 40 x 20 x 35 puede ser suficiente, y este tamaño deberá aumentar de forma exponencial sea la medida de la especie que adquieras como mascota. Del mismo modo, si el acuario es para varias tortugas, también varía el tamaño, ya que debe ser un poquito más grande.

En cuanto al material, lo recomendable es el vidrio templado y que sea de un grosor considerable para que sea capaz de soportar el peso del agua y todos los demás accesorios que pondrás en él. Básicamente, además del agua y la decoración sencilla que pongas en esta, tendrás que comprar un filtro que elimine las impurezas y la suciedad, cuyo tamaño dependerá del tamaño del acuario y la cantidad de agua que haya en él, y un calentador, que es de gran utilidad para mantener el agua a la temperatura constante que requiera la tortuga que tienes en casa. Estos suelen incorporar un termómetro, si bien también puedes comprarlo aparte.

Como norma general, aunque siempre es recomendable consultar al vendedor experto, la temperatura del acuario debe oscilar entre 24 y 30 grados, y la del agua ha de estar un poco más fría porque ese es el motivo por el cual la necesitan tanto estos animales.

El acuario debe tener un espacio seco con una lámpara que le proporcione calor (Foto: iStock)

No te olvides, además, que al acuario le debe complementar un espacio seco, sin agua, para que la tortuga pueda salir y tomar el sol cuando lo considere oportuno, igual que hacen el resto de reptiles del mundo. Una lámpara que proporcione calor y otra de rayos ultravioleta es necesaria para que la tortuga complete sus ciclos metabólicos.

Eso sí, olvídate de añadir arena a esta superficie por mucho que te lo pueda pedir el cuerpo de entrada porque las tortugas tienden a comérsela y encima puede suponer que el agua se ensucie antes de tiempo. Y ya te avisamos de que a las tortugas no les gusta nada vivir en entornos sucios.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.