6 consejos para cuidar las crías de tu conejo

13 mayo, 2019 - Maria Aguirre

Una de las cosas más bonitas que pueden sucederte si tienes animales hembra en casa es verlas criar y ayudarlas a sacar adelante a sus pequeños -siempre y cuando tengamos un plan viable para el futuro de las crías-, sobre todo si tienes pequeños en casa que aprendan y disfruten con el proceso. Es importante, también, saber cómo actuar con cada especie, por si llega el caso en el que se dé esta situación. En este texto, en concreto, te damos las claves que atañen al conejo y sus gazapos -así se llama a sus crías-.

Básicamente, en lo que podemos ayudar a un conejo con sus crías en cautividad es en la alimentación, en la comodidad de su hábitat y en supervisar su estado. La madre hará casi todo el trabajo por ti así que lo único que tienes que hacer es acompañarla y darle soporte.

Los gazapos necesitan del cuidado de su madre (Foto: iStock)

El nido es probable que lo haga la madre. Ella escogerá el sitio y buscará el material, así que basta con que le surtas de todo tipo de cosas que puedan servirle para construirlo. Papel, trapos, telas, etc. Cuanto más le dejes a su alcance, más podrá personalizarlo.

Durante el parto, que tendrá lugar tan solo 30 días después de quedarse embarazada, tu papel será precisamente el de hacer lo contrario que te pide el cuerpo. Permanece expectante pero sin estresar a la madre. Deja que todo sea lo más natural posible porque su instinto sabe mejor lo que hacer que los seres humanos.

Solo si ves o crees que algo no marcha bien tendrás que intervenir. Esto puede ser si un gazapo no termina de ser expulsado, por ejemplo. Lo mejor es tener siempre a mano el teléfono del veterinario de guardia o, si te lo puedes permitir y te tranquiliza, incluso puedes contratarle para que esté presente. Por cierto, permanece atento a que ninguna cría se salga del nido después de nacer. Es fundamental.

Por último, durante la crianza, debes saber que durante casi 3 semanas los conejos se alimentan exclusivamente de leche materna. Rara vez se dará el caso de que la hembra no la produzca, de modo que si todo va normal no tendrás que hacer nada al respecto. Las primeras vacunas se ponen sobre los dos meses así que más allá de controlar su estado de salud, salvo que detectes signos extraños, en principio ni siquiera tienes que recurrir mucho al veterinario al principio de su vida.

Tendrás que darle soporte para que tenga lo que necesita (Foto: iStock)

Eso sí, una vez se complete el ciclo de lactancia materna, tú tendrás toda la responsabilidad de que sobrevivan. Es en este momento cuando más activo debes ser y, sobre todo, más responsable, ya que su supervivencia depende de que les proporciones el pienso adecuado para ellos. Cuidado con esto porque no es la misma composición la recomendada para un gazapo que para un conejo adulto, así que infórmate bien de la mano de un experto.

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