3 motivos por los que tu gato se obsesiona con un láser

7 agosto, 2017 - Maria Aguirre

Los vídeos de Youtube que incluyen gatitos persiguiendo un láser como locos se cuentan por miles. Habrás visto decenas de ellos, muchos te habrán sacado más de una sonrisa, otros incluso te habrán podido indignar si no eres partidario de su uso. Pero lo que casi nadie sabe es el motivo por el cual estos animales se vuelven locos con esta luz y reaccionan a ella de manera inmediata. Después de muchos estudios, la conclusión al respecto parece coincidir en todos: el puntero láser despierta su instinto depredador.

El láser despierta el instinto depredador de los gatos (iStock)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No debemos olvidar que el gato es un felino aunque su tamaño sea pequeño y su espíritu sea doméstico. Es una criatura que por naturaleza y genética tiene el instinto de la caza en su comportamiento. Solo hay que ver cómo reaccionan ante un ratón. Y es exactamente por lo mismo que reaccionan ante pequeñas presas por lo que se comportan así ante el láser.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que es muy probable que no reciban los gatos la luz como lo hace una persona; ni siquiera el color rojo. Esto les crea confusión y hace que el láser pueda parecerles una presa.

Además, hay un aspecto que potencia aún más el hecho de que el gato reaccione rápidamente a la luz del láser: son animales especialmente sensibles al movimiento. A mayor velocidad de movimientos de su presa mayor interés y obsesión se produce en el gato. Una manera rápida de verlo es haciendo movimientos bruscos y muy rápidos con las manos. Si lo hacéis delante de ellos captaréis inmediatamente su atención y querrá jugar con vosotros persiguiendo el movimiento que realicéis.

En cualquier caso, el gato no para de buscar el láser hasta cazarlo. Por ello es importante que el dueño a veces deje ganar al gato. Existe un debate grande en el mundo de la mascota entre los partidarios de los juegos con láser y los contrarios. Los segundos defienden que puede provocar un cambio en el comportamiento del animal, que puede sufrir un trastorno que le haga buscar luces y sombras incluso cuando no haya láser. También creen que puede provocar frustración en el gato ante la imposibilidad de cazarlo. Para que esto no ocurra, lo que los primeros deben hacer cuando lo utilicen para que sus mascotas se diviertan y de paso hagan ejercicio es moderar el uso del láser para que no se convierta en una obsesión y también dejarle ganar después de que el gato lo persiga y felicitarle por ello.

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