¿Los gatos se pueden quedar afónicos? Razones y tratamiento

18 agosto, 2020 - Maria Aguirre

Los gatos, y en general todos los felinos, como nos pasa a los seres humanos, tienen tendencia a sufrir irritación ligera de la laringe por distintos motivos, y esto puede derivar en una especie de afonía, por lo que si ves una reacción así en tu animal, no pienses que es fruto de tu imaginación o que estás loco: los gatos sí pueden presentar pérdida de la voz. Te explicamos por qué y cómo solucionarlo.

Los motivos que provocan laringitis en el gato, que es la parte de su garganta que se conoce como caja de voz, son variados, siendo las más habituales una infección en algún punto del aparato respiratorio; un episodio reciente en el cual el animal maulló de forma vehemente y excesiva, forzando de más su garganta; un cuadro de estrés; un atragantamiento con un cuerpo extraño -menos habitual pero posible-; o haber ingerido previamente algo muy frío. Nada que no se parezca a lo que provoca este problema de salud en los seres humanos, como puedes ver.

Hay distintos grados de gravedad en la afonía de los gatos (Foto: iStock)

Dicho esto, la afonía, que es un problema grave para ellos porque se quedan sin su herramienta de comunicación principal, puede tener distinta gravedad. Las hay leves, y el animal apenas cambiará su forma de actuar, incluso comerá igual, pero también se pueden presentar cuadros de afonía más graves. En todo caso, si un gato sufre la irritación de la laringe, lo primero que ocurrirá es que el maullido no será el habitual, se volverá más ronco y menos potente, incluso entrecortado, y esto es un síntoma demasiado llamativo como para que una persona familiarizada con él no se percate de ello.

Al tener causas de origen variadas, la afonía también puede llevar un camino distinto en cada caso. Si aparece, habrá que hacer memoria para ayudar al veterinaria a trazar el porqué de la aparición de la laringitis, y de ese modo podrá disponer de más información para valorar la situación y el posible tratamiento. Decimos esto porque, por ejemplo, en caso de un cuadro leve, si se debe a haber tomado algo frío, mientras el animal coma con normalidad y su actitud no esté de capa caída, es muy probable que el especialista prefiera dejar pasar tres días sin ningún tipo de medicación y dejar que la afonía pase sola, sin más.

En cambio, si la afonía es intensa y, sobre todo, no cesa tras un par de días o tres, es una pista demasiado seria como no para no pensar que detrás de ella hay algo más grave. En la mayor parte de los casos, una infección respiratoria. Esto es algo que una persona sin conocimientos veterinarios no puede diagnosticar, ni siquiera detectar, así que lo único que podemos recomendar ante una situación así es que se acuda rápidamente al veterinario de confianza para que realice la correspondiente exploración en profundidad al animal. Y en base a lo que diagnostique como causa de la inflamación de la laringe, así será el tratamiento antiinflamatorio o antibiótico que diseñe, que irá enfocado a recuperar al gato de la afonía, pero sobre todo a curar la infección respiratoria, si esta existiera.

Detrás de la afonía puede haber una infección respiratoria (Foto: iStock)

Lo que en ningún caso pueden hacer sus dueños es automedicar al animal en una situación así. No se puede porque no se debe hacer en ningún caso si no se está cualificado para ello, y mucho menos en un problema de salud como es una afonía, que puede deberse a causas muy variadas de distinta gravedad. Estas causas varían ostensiblemente el tipo de tratamiento adecuado para ayudar al gato a recuperarse, y eso solo puede decidirlo un veterinario.

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