Si tienes un gato en casa y te encantan las plantas, seguro que más de una vez te has preguntado si todas son adecuadas para convivir con tu mascota. Algunos ejemplares pueden resultar tóxicos para los felinos y causarles desde trastornos digestivos leves hasta problemas de salud graves. Por eso, es fundamental conocer cuáles son las plantas más peligrosas y cuáles puedes tener en casa sin preocuparte por tu compañero peludo.

Por qué algunas plantas son tóxicas para los gatos

Los gatos son animales curiosos por naturaleza. Les encanta mordisquear hojas, jugar con ramas y, en ocasiones, incluso ingerir partes de las plantas. El problema es que muchas de las especies ornamentales que solemos tener en casa contienen sustancias nocivas para ellos, como alcaloides, glucósidos o cristales de oxalato de calcio. Estas sustancias pueden provocar desde irritaciones leves hasta intoxicaciones severas, dependiendo de la cantidad ingerida y de la planta en cuestión.

Plantas comunes tóxicas para gatos

A continuación te detallamos algunas de las plantas más habituales en los hogares españoles que resultan peligrosas para los gatos. Si tienes alguna de ellas, lo más recomendable es mantenerla fuera de su alcance o, directamente, evitar tenerla en casa.

Lirio (Lilium spp.)

Sin duda, el lirio es una de las plantas más peligrosas para los gatos. Todas sus partes, incluidas flores, hojas y polen, son extremadamente tóxicas y pueden causar insuficiencia renal en poco tiempo.

Potos (Epipremnum aureum)

El potos es una planta decorativa muy popular, pero contiene cristales de oxalato de calcio que pueden provocar irritación oral, babeo excesivo, vómitos y dificultad para tragar.

Dieffenbachia

Conocida también como «cana de idiota», la dieffenbachia es tóxica para los gatos y puede causar inflamación de la lengua y garganta, dificultad para respirar y dolor intenso en la boca.

Azalea (Rhododendron spp.)

Las azaleas contienen grayanotoxinas, que pueden provocar vómitos, diarrea, debilidad e incluso alteraciones cardíacas si el animal ingiere una cantidad considerable.

Cintas (Chlorophytum comosum)

Aunque la cinta no es mortal, su ingesta en grandes cantidades puede causar malestar estomacal y vómitos. Es mejor evitar que el gato la mastique con frecuencia.

Filodendro (Philodendron spp.)

El filodendro es otra especie muy habitual en interiores, pero contiene oxalatos que pueden irritar la boca y el tracto digestivo del gato, produciendo dolor e inflamación.

Otras plantas a evitar

  • Aloe vera
  • Ciclamen
  • Flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima)
  • Espatifilo
  • Tejo
  • Hiedra inglesa
  • Caladio

Plantas seguras para gatos

Por suerte, existen muchas plantas que puedes tener en casa sin poner en riesgo la salud de tu felino. Estas especies no solo son seguras, sino que algunas incluso pueden aportar beneficios a tu gato, como estimular su digestión o ayudarle a eliminar bolas de pelo.

Hierba gatera (Nepeta cataria)

La hierba gatera es famosa por los efectos estimulantes que provoca en los gatos. No es tóxica y, de hecho, les encanta jugar y mordisquearla.

Césped para gatos (Dactylis glomerata o avena)

El césped para gatos es una opción estupenda para quienes quieren que sus mascotas tengan algo natural que masticar. Además, les ayuda a purgarse y a eliminar bolas de pelo.

Valeriana (Valeriana officinalis)

La valeriana suele atraer a los gatos por su olor y no representa peligro alguno. De hecho, algunos juguetes para felinos la contienen para estimular el juego.

Palmira o palmera de salón (Chamaedorea elegans)

La palmera de salón es segura y resistente, perfecta para hogares con gatos.

Helecho de Boston (Nephrolepis exaltata)

Este helecho es ideal para dar un toque verde a tu casa y no supone ningún peligro para los felinos.

Orquídeas (Orchidaceae)

Las orquídeas son plantas elegantes y completamente seguras para los gatos. Puedes tenerlas en cualquier estancia sin miedo.

Cómo evitar intoxicaciones por plantas en gatos

Si convives con un gato, lo mejor es informarse bien antes de introducir una nueva planta en casa. Además, te recomendamos seguir estos consejos prácticos:

  • Coloca las plantas tóxicas en lugares inaccesibles para tu gato o, directamente, no las tengas en casa.
  • Ofrece alternativas seguras, como hierba gatera o césped para gatos, para saciar su instinto de mordisquear plantas.
  • Observa el comportamiento de tu mascota. Si notas vómitos, salivación excesiva, dificultad para tragar o cualquier otro síntoma extraño tras haber estado en contacto con una planta, acude al veterinario lo antes posible.
  • Infórmate siempre de las especies que compras. En viveros y tiendas especializadas suelen poder asesorarte sobre la toxicidad de cada ejemplar.

¿Qué hacer si tu gato ha mordido una planta tóxica?

Ante la sospecha de que tu gato ha mordisquedado o ingerido una planta tóxica, actúa con rapidez:

  • Retira cualquier resto de la planta de su boca y asegúrate de que no quede a su alcance.
  • No provoques el vómito sin consultar antes con un veterinario.
  • Acude al veterinario cuanto antes, llevando una muestra o foto de la planta en cuestión para facilitar el diagnóstico.
  • Describe con detalle los síntomas y el tiempo transcurrido desde el contacto.

Cuida tu hogar y a tu gato

Convivir con plantas y gatos es posible si eliges bien las especies que decorarán tu casa. Recuerda que, ante la duda, siempre es preferible optar por ejemplares seguros y consultar con un profesional antes de introducir una nueva planta en tu hogar. Así, podrás disfrutar de un ambiente natural y bonito sin poner en riesgo la salud de tu amigo felino.