Cómo detectar si mi gato tiene peritonitis

1 junio, 2019 - Maria Aguirre

Peritonitis es un término que a cualquier ser humano que sepa lo que es, aunque sea de forma aproximada, asusta y respeta porque está asociado al concepto de gravedad. Lo que no todas las personas saben es que es una patología que también pueden sufrir animales como los gatos, en los que por cierto es una enfermedad relativamente habitual.

Se llama concretamente peritonitis infecciosa felina (PIF) en el caso de los pequeños felinos, y efectivamente es muy grave si se produce, algo que ocurre por la presencia de un cornavirus felino, un tipo de virus que también aparece en los seres humanos -causa, por ejemplo, los resfriados- afecta a los gatos, y que de provocar una peritonitis les produce problemas respiratorios severos e incluso la muerte porque, desgraciadamente, no hay una vacuna que sea efectiva de modo preventivo para los gatos.

La peritonitis aparece cuando tienen un cornavirus felino (Foto: iStock)

De entrada, conviene aclarar que no todo cornavirus se convierte en algo tan grave como una peritonitis; de hecho, la mayoría no son graves. Pero sí que puede ocurrir que mute provocando esta delicada enfermedad que no es sencilla de detectar si no eres un ojo experto ya que suelen ser síntomas vagos y no demasiado específicos.

Por este motivo no es fácil hacer un resumen de cómo se puede detectar, de manera que solo podemos citar algunos de los síntomas más habituales que pueden coincidir con la aparición de la patología. Ante cualquier de ellos, lo mejor es acudir inmediatamente al veterinario, porque los especialistas son los que de verdad pueden diagnosticar algo tan grave como esto.

Una posibilidad es que el gato entre en un estado de letargo permanente y que pierda el apetito hasta casi dejar de comer. Como ves, estos dos signos son comunes a muchas otras enfermedades, de ahí que lo mejor sea poner al animal en manos seguras y expertas rápidamente si los detectas.

Además, también puedes atisbar en tu animal problemas en la visión que suelen tener que ver con lesiones inflamatorias en los ojos o el sistema nervioso, al igual que puedes detectar cosas tan diversas entre sí como un cambio en su comportamiento o simplemente problemas al caminar, que notes cierta debilidad y temblores incluso.

Desgraciadamente, como ya hemos dicho al comienzo del texto, una peritonitis felina, que por cierto suele transmitirse por las heces de un gato a otro, es una enfermedad muy grave que suele avanzar muy rápido hasta provocar la muerte del animal. Por casos como este siempre advertimos de lo importante que es conocer bien a nuestras mascotas y conectar con ellas, de manera que cualquier síntoma extraño lo detectes lo más rápido posible, la única forma de salvarle la vida si este se debe a alguna enfermedad de gravedad.

La pérdida de apetito y el estado de letargo son los principales síntomas (Foto: iStock)

Eso sí, a modo de conclusión nos hemos guardado lo único positivo de un tema tan delicado como este: es poco común que un gato doméstico, sobre todo si vive en un espacio cerrado como es el caso de un piso, se contagie de una peritonitis felina. Esto se produce mucho más en gatos callejeros y aquellos animales que vivan en régimen de semilibertad, como es el caso de esos gatos que tenemos en las casas bajas al aire libre y que van y vienen a diario.

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