Cómo cuidar y limpiar los oídos de un gato

20 julio, 2020 - Maria Aguirre

El gato tiene el oído tan desarrollado y fino que es fácil detectar cuándo algo no va bien. Pero tan importante es estar atento a la salud del animal como prevenir problemas de esta índole, que en el oído pueden aparecer si no se es responsable con su cuidado y su limpieza.

Para ello, aunque no seas veterinario y el examen a fondo lo hará él cuando sea oportuno, hay que hacer revisiones periódicas a esta zona sensible del cuerpo de los pequeños felinos. En primer lugar, examinar el oído externo con cuidado. Los gatos tienen una especie de bolsita al borde de sus orejas conocida como pinna, que les proporciona un rendimiento auditivo magnífico. Esa bolsa estará bien siempre y cuando presente una capa de pelo uniforme, sin calvas, en su superficie, y esté limpia y de color rosado claro.

Examinar a fondo sus oídos de manera frecuente es recomendable (Foto: iStock)

Aprovechando este primer vistazo, es conveniente revisar toda la zona exterior en busca de heridas, arañazos o cualquier otra cosa que pueda ser molesto para el animal e incluso que pueda complicarse al curarse.

Una vez has revisado la parte más externa del oído, puedes pasar con cuidado a la zona interna, si bien es más complicado hacerlo primero por falta de conocimiento y segundo porque el animal suele ponerse más nervioso cuando le tocan en esa zona. Lo único que debes confirmar en este caso es que no presente cera, o que la cantidad de esta sea pequeña, que presente un color rosado pálido y que no huela mal. Si algo de esto se produce, es mejor llevarlo al veterinario, que además será quien examine con el conocimiento y las herramientas necesarias para ello el oído interno del animal.

Lo que sí puedes hacer bien en casa es, además de cuidarlo con las revisiones que te hemos explicado, limpiar los oídos del gato. En principio, si están sanos no hay que hacerlo a menudo, pero sí conviene hacerlo si detectas al revisar la zona algún tipo de parásito o cera en abundancia. No es una tarea muy complicada.

Revisa que no haya restos de parásitos o cera en abundancia (Foto: iStock)

La parte externa del oído basta con lavarla con una toalla o algo similar como por ejemplo un paño de algodón, con una superficie gustosa para el minino, impregnada en agua tibia o templada. Pásalo con delicadeza por el pabellón auditivo externo mientras sujetas la mano con delicadeza, y luego repite la acción con otro paño limpio para secar bien la zona.

Para el interior del oído, no es conveniente utilizar bastoncillos para los oídos ni cualquier otro utensilio que pueda resultar peligroso para el animal, y más teniendo en cuenta que este puede moverse de forma brusca mientras estás haciendo la limpieza del oído. En todo caso, los expertos recomiendan utilizar alguno de los productos específicos de limpieza de esta zona, que suelen aplicarse en gotas, para evitar el contacto directo de nada que no sea el producto en sí. Eso sí, lo aconsejable en estos casos es utilizar aquel que recomiende el veterinario.

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