Conoce la historia de Lulú: la perrita que no quiso trabajar para la CIA

7 Noviembre, 2017 - Marta Benayas

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Por todos es sabido que los perros son animales fieles y disciplinados. Pero, ¿qué ocurre si desde que eres un cachorro te ‘imponen’ un trabajo que no soportas y al que tienes que dedicarle una gran cantidad de tiempo todos los días? Seguramente no aguantarías mucho, ¿verdad?

Lulú es el claro ejemplo de ello. Esta labradora de color negro de un año y medio de edad comenzó a trabajar para la Agencia Central de Inteligencia -sí, la mismísima CIA- concretamente en el K9, el departamento que se encarga de detectar explosivos. Por muy interesante que parezca, no era una tarea que emocionase a esta perrita. Según cuentan en la cuenta de Twitter oficial, Lulú no se mostraba nada motivada en los entrenamientos y cualquier excusa era buena para escaquearse de los mismos. ¿El resultado? A los pocos meses fue ‘despedida’.

Ahora Lulú vive feliz y tranquila (Twitter de la CIA)

“Nos entristece anunciar que, unas semanas después del entrenamiento, Lulú comenzó a mostrar signos de que no estaba interesada en detectar olores explosivos” escribió la agencia en Twitter, donde dio a conocer la noticia. Otros mensajes emotivos se sucedieron los días siguientes al despido: “Te echaremos de menos, Lulú, pero era la decisión correcta para ella y le deseamos lo mejor en su nueva vida”.

Un dilema ‘moral’

Al conocer esta historia tan curiosa, y que nos recuerda a cualquier problema laboral que puede suceder con humanos, se nos viene a la cabeza la siguiente pregunta: ¿Se puede ‘despedir’ a un perro de su trabajo? La respuesta es sí. En una labor de estas características es necesario que el animal esté contento y le guste lo que hace. Sin embargo ese no era el caso de Lulú, que prefería hacer cualquier cosa antes que detectar explosivos.

Los perros son como las personas, aunque no hablen son capaces de comunicarse por otros medios, y en este caso Lulú, por muchos premios y juegos que le diesen para incentivarla a trabajar, se negaba a hacerlo.

¿Qué ha pasado con Lulú?

¿Cuál ha sido el final de esta tierna labradora? Aunque esté ‘en paro’, esta perrita ha comenzado una nueva vida con uno de sus instructores que decidió adoptarla cuando la CIA prescindió de sus servicios. Ahora Lulú vive feliz y contenta en su nuevo hogar sin tener que preocuparse de criminales y sustancias ilegales. En este momento su mayor problema es pensar cuántas horas al día puede jugar en el jardín.

Disfruta de tu nueva vida, Lulú, seguro que te has convertido en el ejemplo de muchos otros perros que se encuentran en tu misma situación.

4 respuestas a “Conoce la historia de Lulú: la perrita que no quiso trabajar para la CIA”

  1. nery dice:

    que bueno que la dejaron ir y ahora vive feliz en su vida perruña con una familia que le da cariño

  2. Dulce dice:

    Yo he pensado hace tiempo que si dedicamos unos momentos a escuchar e intentar entender a los animales acabaremos comprendiendo que están a hacernos ver y saber. Muy buenos días

  3. Juan dice:

    Los perros nos pueden enseñar muchas cosas a los humanos, dede su estado de animo y si están contestos y felices pueden darte el 200 por cien del cariño que les das.J

  4. Ramona ROSA ROMERO dice:

    PARA QUE LUEGO DIGAN QUE LOS ANIMALES NO TIENEN UNA INTELIGENCIA SELECTIVA

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